person_outline
search

Tertulia Tropical - Revista cultural - Mostrando artículos por etiqueta: cuento colombiano

"Tedio" - Cuento de Néstor Bautista Mancilla

‘El farsante publicó las fotos fabulosas’.

Después de dormir mal, doña Felisa recordaba al despertar unas frases sin sentido, sonoras y, en este caso, dolorosas. Esa noche, como durante las anteriores 23, sus pensamientos solo eran para el marido con el que estuvo durante 20 años.
 
“Ese maldito”.
El día anterior su hija, de 19 años, la había visitado y le mostró fotos de su papá en Cartagena con la nueva novia. Se veía sonriente, abrazando a una mujer de torso juvenil.
 

"Tarrito" - Cuento de Néstor Bautista Mancilla

—¡Mi tarro, mi taaaarroooo… mi taaaarrooooo….! —les grito a los pendejos del ‘indio’ y ‘carerojo’, pero no se levantan.
Me escondieron mi tarro y como saben que yo-que yo me desespero cuando me despierto sin mi tarrito, me la volvieron a hacer.
¿Los granpendejos se hacen los dormidos o el dulce lo tienen todavía metido en las vísceras?
—¡Aaabraaaa… aabraaaa… puerta-puerta….! —le grito al guardia azulado, pero me pone la mano abierta en el aire pa’que me espere.
Cinco minutos más para agarrar mi tarrito. ¿Cómo voy a comer? Y tengo ganas de mear. Me asomo por la reja y lo veo allá tirado. Mitarrito-mitarrito, tan solito, aguantando frío. Como si no supieran del frío que hace por la mañana. Malparidos, hijosputa, mi tarrito en ese patio y sin colchoneta pa’ dormir. Ya se me llenó la cabeza de mierda. Corro la cortina de mi pedazo de cambuche, camino hacia la colchoneta del ‘carerojo’ y le doy un patadón en el estómago. Pero el hijoputa ni se mueve.
 

Maleza y cemento

Las casas cada vez más perdidas entre la maleza.   El recuerdo se resiste a caer en el olvido, pero es cuestión de tiempo.   La manigua lentamente hace lo suyo. Entra por la ventana, la puerta, las habitaciones, las cocinas, por todas partes.   El olvido llegará cuando el monte se trague los restos.   Es una pena.   
 

"Vuelo nocturno" - Cuento de H. A. Calderón

Es de noche y  la costa está a 80 kilómetros.  Abajo, el mar, está tranquilo.  Casi duerme.   El firmamento sigue cerrado. Casi inexpugnable.   
 
Por años, Antoine,  ha piloteado aviones.  Conoce de memoria las rutas del  Cono Sur de América, las cartas de navegación de los cielos del Sahara, y los vuelos por instrumentos sobre el Mediterráneo.  Noches así han sido muchas.   Soledad, oscuridad, y el Brrrrrrrr del motor del aeroplano.  

"Descubrimiento" - Cuento de H. A. Calderón

Ocurrió en la mañana. Los de derecho jugaban a la democracia en los corredores del frente de la biblioteca. Diana, Luisa y Ana miraban —boca abierta— la estatura y los bíceps del Coloso. Lina desplegaba con sigilo el rollito de papel en busca de la respuesta. 
Suscribirse a este canal RSS